sábado, 17 de mayo de 2008

Posturas para dormir


Cada persona duerme de una manera particular, personal o propia. Yo siempre en mi casa, cuando me meto en la cama y quiero dormir, me pongo mirando hacia el lado derecho, me imagino que es donde más oscuridad hay, porque la ventana de mi cuarto quedaría a mi espalda. Yo duermo como abrazado a la almohada, con mi brazo derecho por debajo de la almohada y el brazo izquierdo por encima, en posición fetal. A veces en verano puede colocar la almohada en forma vertical o un poco diagonal, porque en invierno con las mantas me cuesta más trabajo. En hoteles y otros sitios no sé si duermo del lado derecho o izquierdo.
Por la mañana cuando me levanto, la cama amanece como si hubiese habido toda una batalla campal, con las sábanas, mantas y todo por fuera, a veces hasta el forro del corchón ha aparecido fuera de su sitio. Todo depende de lo que me haya movido por la noche y que suele ser bastante.
En invierno me encuentro con el misterio de los calcetines, me acuesto con calcetines y al día siguiente me levanto con un calcetín sí y el otro no. Algunas veces me lo quito yo, o dormido se me sale del pie. Todavia hay un calcetín que misteriosamente nunca hemos vuelto a encontrar, se puede decir que se perdió en mis sueños.
Suelo quedarme dormido rápido, no ronco y sí en cambio tengo la respiración muy profunda o intensa.
También puedo decir que soy de las pocas personas que les gusta madrugar. Durante la mañana soy más activo que por la tarde y si me despierto a las 12 de la mañana es como si me estuviese perdiendo algo, o me hubiesen robado algo. No se aprovecha el tiempo igual, o las horas de luz solar.
Es muy difícil que duerma en un autobús, tren, avión, etc, o incluso conduciendo.
Tampoco soy de siesta, tiene que ser que tenga mucha falta de sueño.
La Coca Cola, el té y el café me quitan el sueño y me puedo pasar toda una noche en vela.
Suelo dormir unas 8 horas, cuando lo hago menos me quedo mucho más "paradito", dándose una relación directa entre las horas de carencia y lo "paradito" que esté.
En verano solamente duermo con los calzoncillos y como mi habitación da a un patio interior, que es muy silencioso, por costumbre o por necesidad, no quiero ruidos.
Mis vecinos de abajo, suelen rezar todos a las 2 de la mañana y muy alto,..."ruega por nosotros",..."ruega por nosotros" (asi hasta el infinito) y no sé si por rezar hablando tan fuerte, serán atendidas sus peticiones, lo que sí es cierto, es que yo tengo que hacer uso de los tapones de los oidos, porque el dichoso "ruega por nosotros" se te mete en la cabeza y no hay quien duerma, te pones de muy mal humor, je,je,je.

4 comentarios:

DESPLAZADOS AL PARAISO dijo...

Joer que chungo lo de los rezos ¿no?. Que rallante jajajaja te compadezco.
Yo donde vivo prácticamente no hay ruido, es una urbanización a 2 Km de Córdoba y no se oye ni un alma, me despierta el piar de los pajarillos esperando que su mami les traiga la oamida ummmmm una delicia para los oidos.
Es una urbanización de casitas adosadas, mi habitación dá a las zonas comunes donde está la piscina y los jardines.
Por lo general suelo dormir de espaldas al balcón porque entra mucha luz de lss farolas del jardín y me molesta. También tengo la misma manía que tú cuando llega el verano: dormir abrazada a una almohada jejeje así que en verano somos tres en la cama, mi marido, la almohada y yo.
Lo del calcetín curioso, a todos nos ha pasado alguna que otra vez....
Besitos.

Carlos Díaz dijo...

Hola, bueno tengo que decir que lo de los rezos no me entero nunca, que es muy raro que coincida que yo me acueste a la misma hora de los rezos (que suelen ser tarde). Lo que más me gusta de donde vivo, es que está muy cerca del centro y puedo ir andando, e incluso salir de marcha por la noche y volverme andando. Gracias por tu comentario. Besos

Anónimo dijo...

Hey... en cuanto a ésto te cuento que durante el invierno duermo "cucharita" con mi esposo (a pesar de los 33 años de casados) en cuanto al verano ya nos "despegamos" un poco... yo duermo para arriba y él de costado porque para arriba ronca y yo le doy un codazo para que se dé vuelta... En cuanto a los ruidos, preferiría los rezos a los 25 perros que tiene el criador que linda con mi dormitorio, entre ellos huskies que más que ladrar aúllan, contagian a los demás y por minutos es un coro infernal!!! besos clara

Carlos Díaz dijo...

Hola Clara, lo de los 25 perros que cuentas es terrible, porque me imagino que con que un perro ladre, ya se animará el resto y los 25 perros ladrando a la vez te debe de poner muy nerviosa. Yo por eso cuando viajo, me llevo siempre los tapones de los oidos y estoy acostumbrado a dormir con ellos. Besos y gracias por tus comentarios